Río Negro – El Río de las Costas de Oro – Parte 1

rionegro2005 001Al momento de iniciar la singladura no puedo dejar de recordar que la he hecho hace 43 años atrás. Con mi padre. En un barco a motor, de madera de 6 metros de eslora y 2.30 de manga. Con un motor Kermath de 20 caballos, naftero. A magneto y con instalación de 6 volts. Otro barco y otros tiempos. Mi padre ha fallecido hace unos meses. Que increíble casualidad volver hacia ese lugar.

El destino es el Río Negro. En el Uruguay. Una navegación mantenida como “difícil” . Se habla de piedras, bajos, restingas y escolleras. He escuchado a muchos relatar su viaje como si fuera una iniciación en una náutica oculta y hasta accesible solo a “elegidos”.

Aldebaran navegando el Río Uruguay bajo el mando de mi amigo Enrique

Y es cierto. Elegidos pues hay que tener tiempo. Para ello hemos dispuesto de todo el mes de Enero. Y podremos comprobar si esto de difícil es difícil o que tiene de oculto.

El 30 de diciembre de 2004 partimos a las 10 horas. Somos dos Grupos. En un barco Jorge( Gabbiano). En otro Silvia, Francesca y Yo (Tom Collins). Al rato aparece por VHF el otro grupo Enrique y Laura por una nave (Aldebarán) y José Luis, Silvia y sus tres hijos (Sebastián, Francisco y Julian) en la otra (El Tape)

Decido en virtud que voy adelantado a todos ingresar a ver a Marcelo en su guardería Náutica. Error que pagaré caro con dos varaduras pues no hay agua para el ingreso al brazo del río Lujan que me lleva a lo de Marcelo. Una lancha me ayuda y en el tercer intento logramos desvarar el barco mío y retomo camino.

Llego a un puesto de Prefectura en Dique Lujan adonde realizo el despacho para Uruguay. El destino es Mercedes, Rio Negro Uruguay, Remontamos con Jorge hacia el Paraná Miní y es muy fuerte la temperatura que nos rodea. Laura y Enrique nos cuentan por VHF que se tiran baldazos de agua para refrescarse. El tráfico de embarcaciones comerciales y deportivas es realmente mínimo. A pesar del calor un placer de navegar. Más cuando nos vamos de vacaciones.

Arribamos al complejo Aulicino. Ni Marta ni Antonio se encuentran. Están pasando las fiestas por la ciudad de Córdoba adonde tienen nietos. Permanecemos esa tarde bañándonos en su playa, y cenamos (las increíbles bogas a la parrilla) pasando la noche. En la mañana partimos hacia Nueva Palmira.

Jorge y yo decidimos remontar el Mini. Enrique y José Luis toman un camino interno. Hora y media después hemos de descubrir que nos siguen en nuestro camino pues reflexionaron por el tema de la bajante pronunciada y la existencia de muchos palos bajo el agua en el camino que aspiraban..

Durante el camino nos enteramos y nos conmueve el incendio de un boliche bailable en Buenos Aires que ha de tener casi doscientos jóvenes muertos. Tengo una de mis hijas adolescente y que va a “bailar”. Me inquieta aunque se que no frecuenta ese lugar.

Seguimos navegando y llegamos al Paraná Guazú.

El sol es fuerte y mucho. Navego utilizando una media sombra. Ello no ha de impedir que me queme mucho pues el reflejo es muy grande. Aunque esto lo he de descubrir luego de quemar mi piel y ya arribados a Nueva Palmira. .

En la navegación por el Guazú veo dos Kayakistas de travesía. Palean suavemente y con todo nos cuesta alcanzarlos. Todos bajamos el río a 8 o 9 nudos. Me acerco a ellos y comenzamos a conversar. Finalmente nos reconocemos con uno de ellos de habermos leído recíprocamente en Internet en el Foro de Fernando López Albarellos. Milton Romano es de Rosario y vienen con su compañero remando desde dicha ciudad. Me dice que su objetivo era Punta del Este pero que “arrugó” y que se van para Carmelo. Nos saludamos y deseamos buen año y los dejamos atrás ingresando nosotros en el Río de la Plata para virar y subir el Río Uruguay (Río de los pájaros de colores su significado). Arribamos a Nueva Palmira habiendo degustado la porción de boga que nos toco de una que no pudimos comer en la noche anterior en Aulicino. Un pez nuestro que esta gente cocina como los dioses.

Amarramos en Palmira y con Jorge nos vamos a la Ciudad a comprar cosas. Nos persigue el consumismo y el calor. Una de las primeras cosas que hacemos es tomarnos una gaseosa en la puerta del almacén adonde la compramos y averiguar como esta el cambio en relación a los pesos uruguayos y argentinos y el dólar. Todo eso en el Almacén.

Jorge me dice que el consigue buen cambio en lo de unos viejitos que tienen una casa de cambio y tabaquería. Pero que esta a cuatro cuadras. Vamos caminando hasta ahí (gaseosa incluida ya hemos caminado diez o quince cuadras). Los viejitos están con el negocio cerrado. Jorge apunta a un Almacén. En el almacén anterior nos cotizaban el argentino a uruguayos 8.50 y el dólar a 25.50 uruguayos. En este almacén nos cotizan el uruguayo a 7.80 por argentino. 24 uruguayos por dólar. La cara de Jorge lo dice todo.

Pasamos a buscar dos locales mas que a Jorge le generan confianza. Desastre la cotización que nos dan. Le digo “Jorge… en Casa América capaz que te cambian bien”. Me contesta “¿Vos crees ¿??” y ahí nomás apuntamos para la calle Artigas adonde esta Casa América.

Valga aclarar que Jorge desea (así me ha dicho) cambiar dólares por uruguayos pues en su planteo de otro modo “te roban”. Así llegamos a Casa América. Están haciendo un sorteo de fin de año con micrófono y parlantes en la calle. Ingresamos y pronto tenemos tres señoritas que nos ofrecen solicita atención. Recuerdo que en este negocio compre mi famosa palmeta para matar moscas hace dos años.

Les pregunto (como agente financiero y de bonos de mi amigo Jorge) si cambian. Le pasan la información a “la Jefa” y ella indica que no tiene cotización. Claro… si son las 17 horas del 31 de diciembre. Puede ese día a esa hora tener fuegos artificiales adecuados para las fechas, puede tener un sorteo, pero cotización oficial del dólar difícil. Pero agrega… “En todo caso les puedo promediar las cotizaciones y les hago por dólar si les parece 26.20 uruguayos”. A Jorge parece lo hubiera sorprendido un rayo. Los ojos se le ponen como espirales centrípetas y veo que transpira. Cambio cerrado y le pagan mas que todos. Sin duda es su oportunidad.

Se hace repetir la cotización y finalmente dice “o sea que si te doy un dólar me das 26.20 uruguayos?” la jefa dice el tradicional “seguro” uruguayo “pues bien -dice Jorge- “cambiame diez dólares”.

Yo no lo puedo creer!!!! . Me ha hecho caminar veinticinco cuadras para obtener una diferencia cambiaria que es una copita de la gaseosa que nos hemos tomado hace media hora. Increíble mi amigo. Contentísimo Jorge con la pichincha que ha hecho en el cambio volvemos al Almacén Italia adonde compro algunas pequeñas cosas (es el primero adonde cotizamos el dólar) y adonde no solo me envían mi pedido al barco sino que me cambian cien dólares que he de entregar al llegar el pedido. Además el dinero uruguayo me lo dan en el momento. Como no he llevado dólares hasta el almacén y solo tome algunos argentinos a mi la ecuación de cambio me resulta un gran negocio y mas siendo 31 de diciembre a las 18 horas.

Al llegar al muelle ya esta el pedido y su mandadero a bordo de una moto. El mandadero con cara de preocupado ya que nosotros estuvimos comprando otras cosas (pan, torta y alguna cosita dulce) como de shoping y nos demoramos. Hasta he llamado a mi hija a casa y me he tranquilizado al saber que estaba bien. En su lenguaje juvenil me hace saber que esta impresionada por lo ocurrido en el incendio del boliche bailable Todo lo resumió en “que Zarpada!!”. Y después no me digan que no entiendo a mi hija !!

Todo OK y esa noche recibimos el año nuevo en el muelle unidos con Martín y Rosita(Puffin) que nos esperaban y que tal vez sea de la partida hacia el río Negro.

Enrique y José Luis con sus familias se van a un campo de un amigo a pasar el año nuevo ahí. Abrazos, besos y la promesa de reencontrarnos al “año siguiente”. Agotado me voy a dormir a las 11 horas y a las 12 menos cinco me avisan (ya me había despertado solo con el despertados que Silvia reniega que yo trajera en vacaciones). Brindamos, Encendemos bengalas de salvamento vencidas y brindamos con mas bengalas y burbujas hasta caer al rato desmayados en las cuchetas.

La mañana del primero de enero nos toma muy tranquilos a todos los navegantes y los primeros movimientos en el muelle son mas o menos a las 10.30 horas. Claro que hora uruguaya que esta una hora atrasada para aprovechar la luz del verano.

La mañana nos toma tranquilos y nosotros de la misma manera a todo el día. Hacemos playa, mate y baños y jorge sale a correr pues esta en un proceso de “exitación de las endorfinas” como el lo define. Ello le ha cambiado la vida y a todos los que le rodeamos ya que intenta por todos modos que corramos con el. Después de cambiar dólares no corro con el salvo que se produzca la necesidad de huir desesperadamente de algún lugar. Y bajo esas circunstancias creo que le aventajo.

El tres en la mañana otro amigo, Roberto, un amigo también amante de las endorfinas, me cuenta que ha salido a correr y que le ha pasado algo extraordinario. El día anterior se cruzo con otra persona que corría. “un viejito con quien nos saludamos”. Y me agrega “cuando vuelvo me lo encuentro en el muelle y acordamos correr juntos”. El hombre al cual Roberto ha cruzado, tiene como 75 años y salen a correr juntos. Pero he aquí que Roberto, va quedando atrás. Roberto putea pues las endorfinas no le responden o en todo caso el viejito las tiene mejores. Finalmente Roberto agotado llega al muelle un largo rato después del viejito que arribado esta impecable mientras mi amigo y sus endorfinas están desbocados y sin aire.

Luego, Roberto ha de ser conmocionado nuevamente pues descubre que el “viejito” tiene una hermosa novia de 30 años y además… junto a ella hacen Tai Chi Chuan. El golpe seria suficiente si todo quedara ahí. Pero no … la vida es cruel. El viejito corredor y con joven y agraciada novia con la que navega en su barco ha sido además entrenador de Comandos de Guerra.

Roberto continua corriendo … sólo. Y dice que la náutica a veces tiene momentos malos hasta en puerto.


NAVEGACION AL CARABELAS

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carabelas 2007 057NAVEGACION AL CARABELAS
El Sábado 4 de Junio 2011 navegamos al Carabelas a favor de seis escuelas y un hospital.

Un programa especial para cruceros, lanchas y veleros. Un modo de navegar con otros, descubrir y disfrutar uno de los paisajes más encantadores del delta. En una zona no navegada habitualmente por navegantes deportivos. Todo el recorrido con profundidad absoluta para toda embarcación. Una navegación en conserva que lleva el espíritu de hacer amigos, reencontrarse con ellos y pasar un fin de semana con actividades programadas haciendo base en una escuela del delta. Una navegación en conserva, que acerca a la escuela 9 del Río Carabelas la ayuda humanitaria, donaciones de los navegantes entregadas en Charlas en el Cockpit y alimentos no perecederos. Ello destinado a seis establecimientos educativos: en el Carabelas Escuela Media 9 y su jardin de Infantes, Escuela 26 y su Jardin de Infantes y en el Caracoles su Escuela y jardín de Infantes. Por supuesto incluendo sus comunidades. A ello se suma la ayuda especial destinada al Hospital Rio Carabelas que brinda inclusive un Servicio de Geriatria con internacion de personas de la tercera edad. Una vez más los Navegantes Solidarios por el Mundo navegando por la Comunidad.

Esta navegación se encuentra dentro del Plan de Navegaciones del 2011. Vamos a la Escuela 9. Cuyo cuerpo directivo y docentes, su cooperadora y su comunidad siempre nos reciben con su mejor empuje y sonrisa. Desde ella ha de llegar el aporte solidario de los navegantes a otras cinco entidades educativas del Carabelas, al Hospital Boca Carabelas y a las familias que viven en sus cercanías.

Distintos Grupos de navegacion y desde diferentes puntos parten para converger todos en la Escuela 9 del Carabelas:

Hora de partida: Para los lentos (5-6 nudos veleros y cruceros) ha de ser a las 8.00 hs. en vinculación y Lujan.. Los cruceros y lanchas rapidas (en 12 nudos) partirán a las 10.15 horas desde vinculación y Luján.

Embarcaciones en zona Villa la Ñata y Dique Lujan parten de dicho punto para sumarse a los lentos a las 10.00 horas aproximadamente, contactando por radio VHF canal 6 su aproximacion y suma a la caravana

CANAL RADIO VHF para encuentro y navegación CANAL 6 VHF

Un exitante programa… haciendo llevando la ayuda recibida, haciendo amigos y reencontrándose con ellos.


Carabelas: Navegación, Asado, Fideos

cara11alimeCarabelas: Navegación, Asado, Fideos

Objetivo: escuelas 9 y 26 del rio Carabelas y escuela del Rio Caracoles. Mas los Jardines de Infantes de cada una de ellas. A ello se sumó al Hospital Boca Carabelas. Total Seis escuela y un Hospital favorecidos con el accionar de Acción Solidaria Delta y Charlas en el Cockpit.

El día: espectacular mañana de junio. Niebla de superficie en el agua y sol al poco tiempo de navegar.
UN VIDEO DE LA NAVEGACION http://www.youtube.com/watch?v=FCAv2LoneI8

Embarcaciones de vela y motor: fueron las que integraron la caravana y navegaron los rios Lujan, Arias, Parana y Carabelas un grupo y el otro de rapidos Vinculacion, Urion, Honda, Paraná y Carabelas. Para arribar finalmente a la escuela 9 adonde se reunieron los aportes destinados a los seis establecimientos y el hospital.

Puntuales: fueron los participantes que de ese modo navegaron en una formacion compacta.

Ordenados y perfectos amarres con defensas y cabos: en la escuela se tomo el tiempo necesari para que de este modo todos tuvieran una posicion segura y las corrientes no afectaran a nadie en particular. Se cuido especialmente que quienes tuvieran que irse antes pudieran hacerlo sin molestar a otros.

Luego de amarrar: la gran mayoria de embarcaciones y mientras se procedia con los ultimos ya se bajaron los distintos tipos de elementos transportados fueran alimentos o enseres o ropas. Entre ellos un televisor de 29 pulgadas dstinado al Hospital y varias computadoras.


Hasta donde me lleve el viento

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pedaleandocataHasta donde me lleve el viento – Eduardo Rejduch de la Mancha
ImageCuando nos encontramos con Eduardo Rejduch de la Mancha en su amarra en el Yacht Club Argentino en Dársena Norte a horas de su arribo a Argentina fue realmente muy bonito. Poder abordar el Charrua en su intimidad y detalles todo un honor. Eduardo venía invitado a dar una Charla en el Cockpit en la Escuela Nacional de Náutica adonde inclusive lo tendríamos como asistente a una charla previa que diera Alberto Torroba con quien se conocieran navegando y a quien Eduardo cita en su libro “Hasta donde me lleve el viento”.

Leer más: Hasta donde me lleve el viento – Eduardo Rejduch de la Mancha
Alberto Torroba: Experiencias de Vida. Segundo Reportaje.

Image Recibir a Alberto Torroba en Buenos Aires cuando desde La Pampa ha venido a dar sus charlas en la Escuela Nacional de Náutica en el marco de la Charlas en el Cockpit ha sido un gusto. Lo hemos recibido en familia y compartido momentos con él.

Así hemos conocido a sus hijas que le acompañaron. Así le hemos conocido a este increíble navegante admirado, conversado y conocido en variados lugares del mundo por disímiles navegantes deportivos. Para muchos un mito. Para otros un ejemplo. Darío navegante Argentino dando la vuelta al mundo y hoy residiendo en Francia me ha llamado por teléfono y al contarle que


Una piedra de Malvinas – Galileo

rionegro2005 001Una piedra de Malvinas – Galileo

Carlos Giovannacci y Victoria del Vacchio (Vicky) han realizado una navegacion a Islas Malvinas. Su primera Charla en el Cento Asturianos de Buenos Aires convocoó a 430 navegantes!

En ella deleitaron con sus relatos e imágenes sobre navegación y estadía en las islas.

Trajeron unos presentes para algunas personas y entre ellas tuvimos el honor de ser distinguidos con uno especial.

Leer más: Una piedra de Malvinas – Galileo 2008
Letras de Tango y otras con motivos marinos

ImageEl mar, las olas, la tormenta, los náufragos, el río… han sido en diferentes momentos junto a diversos otros temas fuente de inspiración para muchos autores musicales. En muchas líneas musicales Incluido el Tango.

Sorpresa es encontrar hasta un tango dedicado a Vito Dumas el gran navegante solitario.

Compartimos contigo esa sorpresa y muchas otras más para deleite de tu pasión por el agua.

Leer más: Letras de Tango y otras con motivos marinos
El Bote volador

ImageCuando se escucha “el barco iba volando…” normalmente se piensa en un barco que va rápido. Sin embargo este es un barco que vuela pues es un bote con un ala delta que surca el agua y los aires del Río de la Plata.

Podrás disfrutar de este relato de la mano de Jan Roberto Ciechanow, quien nos enviara las fotos y videos de esta experiencia tan particular.

Leer más: El Bote volador
La Gastronavegación
ImageEl término Gastronavegación lo escuché hace años por primera vez de labios de mi amigo El Hermano Pancho. Francisco se refería así a todos los que hacían un arte de la cocina a bordo. Algunos datos e historias de como era la comida en las naves para pasajeros y marinos pueden ser muy interesantes y hacermos pensar que bien que navegamos hoy día.

Leer más: La Gastronavegación
Más artículos…

Recetas de Cocina
Curiosas Curiosidades
Poemas y Poesías
Origen de ciertas expresiones

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Curiosidades
Aqui damos lugar a aquellas historias o explicaciones sobre curiosidades en la navegación…
El Arte y el Agua
Hay momentos en que el alma pide suaves versos con ruido a agua. O imágenes fruto del pincel o la cámara. O tal vez la letra de una canción. Disfruta…!! La vida pasa igual que el agua. Aprovecha… pues hagas lo que hagas… el agua y la vida pasan!!
Fuegos y Hornallas – Cocina a Bordo
Esto es diferente
Seguramente hay muchas cosas que en el agua son lo mismo pero distinto. En esta sección podrás encontrar justamente aquello que “es diferente” aunque “sea lo mismo”.

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Alberto Torroba : Un aventurero del mar.

navegantes presentesAlberto Torroba : Un aventurero del mar.

Conocerlo a Alberto Torroba, realizarle dos entrevistas y reflexionar sobre su persona y habilidades es una experiencia fascinante. De ella nace este pequeño trabajo que agrega algunos elementos más al conocimiento de su muchos y fanáticos seguidores.

Publicado en la revista Timoneles en mayo de 2007

Alberto Torroba : Un aventurero del mar.
José Rothman

Alberto Torroba es un navegante de bajo perfil. Dos artículos publicados en la revista Cruising World le hicieron conocido y admirado entre los navegantes del mundo. Su primera charla ante navegantes -en su vida- fue en el marco de las Charlas en el Cockpit en el año 2004.

¿Que es lo que caracteriza a este singular navegante y lo diferencia de tantos otros navegantes de alto mérito que han surcado los océanos?
Alberto Torroba ha navegado en variados “botes” como él llama a las embarcaciones de las que fue propietario. Su primer barco fue un Watanabe de 8 metros. Un velero que le regalaron en Japón y en el cual su primer medida fue quitarle el motor y el WC pues “son agujeros para que el agua de problemas”. Con su barco se fue a una bahía de pescadores y en la bahía de Tokio se dedicó a aprender a navegar apoyándose en un libro de “Aprenda a navegar en 15 días”. Su primera navegación en el Mar de Japón fue de 500 millas a la isla de Chichishima.

El extraño de pelo largo

De su casa partió a los quince años con la idea de bajar el río Paraná en balsa. Leyó libros sobre la topografía del Paraná y ese plan quedó en una idea de la cual él mismo dice que es lo único que le quedó pendiente. Se afincó en Buenos Aires al finalizar su escuela secundaria y comenzó a estudiar matemáticas, religiones, filosofía y pintura. Se cansa de ir preso y visitar comisarías dos veces por semana por utilizar el pelo largo y en 1977 decide irse. Así llega a Madrid con 50 dólares en el bolsillo. Vive en Ibiza, un año en Alemania, cruza Europa hasta la India, donde se queda dos años: “el primer día que llegué a las cuatro de la tarde me encerré en el hotel. Era todo muy fuerte”. Vivió en Taiwán, Sri Lanka, Katmandú, y recorrió el Himalaya a pie antes de llegar a Japón, donde armó ese su primer velero con el que inicia su romance con el mar en 1982.

De Chichishima ha de llegar en diversas singladuras a Nueva Guinea cuyas costas recorre en un pequeño bote, donde vivirá en una tribu y desde donde será deportado hacia Argentina, adonde recala en 1985.

El navegante rinde Timonel, Patrón y Piloto y acondiciona un Parodi de 8 metros con el que parte al mundo y con el que naufraga en Punta del Este. Torroba dice “por querer pasar cuando no tendía que haberlo hecho”. Se queda de a pie y es sumado a la Tripulación del Mulato de Guillermo Rivas con quien llega a Florianópolis. Alberto continúa a dedo hacia el norte y en el sur de Bahía encuentra un saveiro cuyo casco estaba podrido y lo reacondiciona navegando el Atlántico hasta Panamá. Los requisitos que le imponen para cruzar el canal son desopilantes para la eslora de su embarcación por lo que la sube a un camión y creativamente cruza “el canal” de Panamá de esa manera.

En Panamá encara su cruce del Océano Pacífico y por las calmas del mar Panameño fracasa y termina en Colombia adonde aprende apucuntura en intercambio con un médico al que le construye un prao polinesio. El mismo navega dicha embarcación y sobre ella dice “tienen grandes ventajas en la navegación costera pues se pasan los arrecifes fácilmente y se llega a las playas de igual manera pero no sirve para largas navegaciones pues salpica mucho y el barco aguanta pero luego de navegar tres días yo estaba destruido y con la cola paspada absolutamente”.
En septiembre de 1988, Alberto Torroba se interna junto a un grupo de colombianos en la selva alta del río Chimán, en Panamá, con la idea de construir una embarcación a vela y cruzar el Pacífico. Buscaba obtener un tronco de aspave -un árbol gigante de la selva- de cuatro metros de largo que le permitiera hacer su barco en una pieza. Salió uno de cinco y trabajó seis meses junto al maestro panameño Esteban Chávez, para finalizar el “Ave Marina”. Una canoa de 4,50 metros de eslora y 1,50 de manga, con una mayor de 9 metros cuadrados y un pequeño foque. Para cruzar el Pacífico.

El sábado 14 de enero de 1989 zarpó en las primeras horas, desde Taboga, Panamá, haciendo proa hacia las islas Marquesas, archipiélago de entrada a las antiguas colonias de Polinesia, a más de 5000 kilómetros de distancia.

A los tres días de navegación y por lo que el mismo Alberto Torroba dice “las cosas se dan porque se tienen que dar”, en la noche y por el enganche de una escota mientras navegaba a orejas de burro se da vuelta su canoa. Logra rescatar un bidón de veinte litros de agua y veinte kilos de granola. Pierde las tablas del piso y su brújula y demás pertenencias. En su posición era imposible regresar, los vientos y la corriente del Pacífico lo impedían absolutamente. ¿Que hacer?

Alberto Torroba aplicó su convencimiento y conocimientos. Y utilizando los principios de la navegación Polinesia, arribó luego de 63 días de navegación a la Isla de Suwarrow. Su inicial destino.

Navegando con las estrellas

Antes de partir Alberto se había aprendido de memoria la declinación de 50 estrellas del Pacífico. En su partida la brújula estaba ya guardada en la proa para no tocarse y se habría de perder al volcar la canoa.

Alberto nos relata de cuando se inicia en la navegación en Japón…

“Yo no tenia ni había leído del sextante. Conseguí uno y no lo sabia usar muy bien. La primera isla la encontré de casualidad. Yo sabía que andaba por ahí. La realidad es que antes que amanezca vi una luz en el cielo y dije este es un coche que doblo y al amanecer era Chichishima. Luego fui aprendiendo.
Leí dos libros de David Lewis “We, the Navigators” y “The voyagers Stars”. David Willis era un velerista que en los años sesenta recorrió el Pacífico y encontró los dos últimos navegantes polinesios. Ese hombre los subió a bordo e hizo estudios. Yo me dije “yo quiero navegar así”. Me quedé con la meridiana, tiré las cosas, tiré el sextante y así me fui metiendo con el péndulo y no fue una cosa de un día a otro si no que despacio y por partes.
El plomo polinesio se utilizaba por lo plano del catamarán. Comencé a navegar por la declinación de las estrellas. La brújula la tenía guardada y la perdí al volcar el bote en el cruce y llegue igual. Así que ahí ya gane confianza y deje de usar lo tradicional”.

Pero no solo es la declinación de las estrellas -que es obtenida con una plomada – lo necesario para navegar con técnica polinesia.

Las olas tienen su lenguaje
La técnica fina para señalar el rumbo se basa en estimar la dirección de movimiento del mar de fondo o sea las olas de pequeña amplitud y baja frecuencia que suelen tener una dirección constante en determinados lugares y momentos del año. Esta es una sensible técnica más basada en lo corporal que en la visión.
Cuenta David Lewis en su libro “We the Navigators” que uno de los ancianos y últimos navegantes, Tevake, se retiraba a la cabaña de la canoa para sentir los movimientos de la nave y evitar distracciones. Algunos comentarios señalan que el órgano más sensible para reconocer la dirección del mar de fondo son los testículos. Aunque ello, por otras fuentes, varía según el navegante. Así Alberto Torroba nos cuenta que su sensibilidad corporal estaba en su cara.
¿Que error se puede permitir la navegación polinesia? El error que un navegante puede permitirse depende de la longitud del viaje, pero también de la distancia desde la que puede detectar la isla de destino. Una isla baja puede divisarse desde 15 ó 20 Km. de la costa, esta distancia se amplía si es montañosa. Así aparece el rumbo. Ciertas señales autorizan a aumentar los Km. a los que se puede detectar tierra.
Del mismo modo las olas se modifican al chocar contra una isla y generan trenes y formas diferentes a las de alta mar. Reflejos y refracciones con brillos y destellos nacen del trabajo de las olas al chocar contra las islas por lo que si hay brillos seguramente hay tierra que los produce.
El mar tiene un leguaje grande
Torroba dice “todo tiene su lenguaje. El mar que es grande tiene su lenguaje grande”.
Uno de los más comunes es la concentración de formaciones nubosas sobre las masas de tierra, y que éstas adquieran formas particulares y colores distintivos.
Otra cosa con que el mar nos habla es observar pájaros, pues ciertas especies se alimentan de peces de alta mar y regresan a tierra a descansar. Según la dirección hacia la que vuelan en esos momentos del día se sabe hacia dónde enfilar la embarcación. Los charranes –por ejemplo- pueden adentrarse hasta 40 ó 50 Km. en el océano, y el alcatraz incluso mayor distancia… Cuando el navegante ve alguno de estos pájaros sabe que la costa está próxima.
Arribado a Polinesia Alberto José Torroba siguió navegando

Ese cruce por el Pacífico, sus preparativos, junto a su posterior vida en los archipiélagos Polinesios han sido relatados por Torroba en su libro “Relato de Náufrago y Ave Marina”, que gentíles amigos se ocupan de reeditar pues cada tirada se agota inmediatamente por la demanda de navegantes del mundo entero. El punto final de la travesía fueron las Filipinas, donde conoció a Rebeca con quien se casaría. En ese trayecto habría de construir un catamarán al que le acondicionó un sistema de pedales para propulsarlo dentro de puertos cuando no hubiera viento.

Entre 1994 y 1995 cruzó el Océano Indico, desde China hasta Kenia, con una pequeña carabela de siete metros de eslora que el mismo construyó, empujado por los monzones y acompañado por Rebeca.
Su contacto en el sultanato de Brunei con argentinos, caballos y el asado le indicaron que había llegado la hora de volver. El embarazo de Rebeca – hoy su ex mujer- también. Así en 1997 regresa a Argentina y se dedica al campo.

¿Cómo es la vida de este navegante hoy día? Maneja sus 400 hectáreas en La Pampa. No gusta de la ciudad, trata de hacer todo en su pueblo cercano. Se moviliza en un Citroen 3CV y obtiene agua con un molino. Un panel solar y baterías para alimentar la iluminación del hogar y el equipo musical de Luna del Mar su veintiañera y hermosa hija Colombiana que junto a las más pequeñas (Denébola y Alma Ranquel) le ayudan en las tareas del campo. El dice que dejó de escuchar música al quinto día de empezar a navegar. Pues la música tapa el ruido de las ciudades y ese ruido en el mar no existe.

Le pregunto si extraña el mar. Me dice “la inmensidad del campo es tan grande como la del mar. El cielo es el mismo tan grande aquí como allá y las estrella tienen el mismo leguaje”

Dos reportajes realizados a Alberto Torroba en www.pfdb.com.ar (ver en Tomo I y Tomo II) permiten a quienes deseen tener más información sobre este tan singular navegante acceder a lo navegado por él, su filosofía y concepto de vida.

Hasta la próxima!!


Resumen

aguardando el almuerzoEl Sistema COSPAS-SARSAT es completamente operativo. Desde 1982 se han rescatado aproximadamente 6.000 personas, y el número sigue creciendo.
El Programa COSPAS-SARSAT está explorando tecnologías avanzadas y nuevos métodos para prestar servicio a su comunidad de usuarios actuales y en el futuro. La adición de satélites geoestacionarios y de órbita polar nuevos y únicos promete la vigilancia continua de las personas en peligro que activen balizas de emergencia. Asimismo, la introducción de la tecnología de receptores de navegación, tal como las balizas GPS a 406 MHZ ofrece al usuario la detección casi instantánea desde satélites geoestacionarios y mayor precisión en la determinación de la posición.
El creciente número de Proveedores de Segmentos Terrestres en América Latina amplía el área de cobertura regional para transmisiones de balizas de emergencia retransmitidas desde los satélites. La creciente cobertura ayuda a reducir el tiempo de notificación de alerta de personas en peligro. Estos esfuerzos continuarán mejorando la seguridad de los usuarios marítimos y de aviación a nivel regional y mundial.
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Colaborador:
James T. Bailey, Gerente del Programa SARSAT para la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA— National Oceanic and Atmospheric Administration), Servicio Nacional de Información de Datos de Satélites Ambientales (NESDIS — ) es graduado en Meteorología de la Universidad del Estado de Florida.National Environmental Satellite, Data, and Information Service. Antes de ingresar a la NOAA, el Sr. Bailey se desempeñó como oficial de carrera en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos como meteorólogo y miembro de tripulación del Comando de Soporte Aéreo Militar. El Sr. Bailey se unió a la NOAA como meteorólogo de satélites en 1974 en la Estación de Servicio de Campo de Satélites de Kansas City (SFSS), continuando como Gerente del SFSS en Anchorage, Alaska y en San Francisco, California. Desde 1980, ha ocupado varios cargos en las oficinas centrales del MESDIS. Antes de pasar a ser Gerente del Programa SARSAT en 1993, fue Jefe de la División de Procesamiento de Información. Como Gerente del Programa SARSAT, el Sr. Bailey tiene la responsabilidad del liderazgo del Programa COSPAS-SARSAT en los Estados Unidos. Es delegado norteamericano al Consejo COSPAS-SARSAT para el programa internacional de búsqueda y salvamento por satélite.
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No debe entenderse que nuestra revista representa la política de la Secretaría de Defensa, la Fuerza Aérea de los EE.U.U. o la Universidad del Aire. Más bien su contenido refleja la opionión de los autores sin tener carácter oficial. Está autorizado a reproducir los artículos en esta edición sin permiso. Por favor, si los reproduce, mencione la fuente, Airpower Journal, y el nombre de los autores.


La política en los quinchos

Delivery 2010El quincho es una suerte de territorio adonde se gestan muchas de las decisiones de los clubs náuticos: así se habla de política de quincho en referencia a los movimientos que se generan en el mismo. Golpes de comisión, nuevas comisiones, critica a la gestión son muchas veces generadas y realizadas al son de cruentos cortes de asado o achuras o del espolvoreo de queso de rayar. Esto lo saben muchos hombres que hacen de la política su arte en un club. Y entonces bajo la guía de la mejoría social los quinchos y quincheros reciben especial atención: finalmente han de ser votos, conformes o disconformes. Esto no es malo. Es lógico: muchas veces hay mas navegantes en el quincho que en los barcos del club navegando. Y varía por supuesto de club a club la actitud de sus autoridades ante esto. La misma situación en un quincho genera distintas resoluciones. En un club en una ocasión llegaron al quincho el presidente, su comodoro y el secretario. Traían un pescado para hacer. Y se encontraron que no había lugar. De inmediato se dispuso por vía de una resolución de la CD una serie de normas y costos a los socios para utilizar el quincho con la finalidad de restringir su uso “abusivo”. En otro club la misma situación de quincho lleno generó una ampliación del mismo y hasta el incremento de los elementos de confort para que los socios pudieran encontrar un mejor disfrute del lugar. No se necesita adivinar para ver cual es el club tiene a sus directivos como náufragos en el medio de la masa societaria y cual es el club que es una institución pujante en la cual sus directivos saludan a todo el mundo y todo el mundo los saluda

Y esto nos pone de manifestó una lucha intestina oculta y dura que se gesta en la mayoría de los club náuticos: la que tiene lugar entre la fuerza de lo social manducatoria y la fuerza de lo deportivo navegatorio. Y es el arte de las excelentes comisiones directivas el que logra al balancear ambas corrientes (en realidad desarrollarlas a ambas) que ciertas instituciones se destaquen ampliamente por sobre otras.

Hay modos de evaluar la vida interna de un club. Si a la hora de hacer un balance deportivo vemos mucho movimiento y participación en regatas, navegaciones, justas y competencias hay actividad en ese sector. Si a la hora del almuerzo la playa de estacionamiento esta repleta y el restaurante y quincho llenos es fuerte lo social. Si ambas cosas ocurren simultáneamente no cabe duda que se está en un club sumamente pujante y conducido por directivos buenos.

Ninguna tormenta ha tenido tanta ola o viento como las que se relatan en un quincho. Ni tantos wp el trac de un viaje contado en torno a unos tragos y cafés en el bar del club. Al fin y al cabo los peces de los pescadores y las tormentas de los navegantes son muy similares en tamaño al momento de cada relato.

Muchos socios son grandes contribuyentes al bienestar de sus clubes. Pero los que hacen aportes al quincho son normalmente de fuerte influencia en la cofradía societaria. Seguramente va a ser mas recordado el socio que aporto y realizo parrillas nuevas que aquel que dejo la vida para concretar un tablestacado que evitara se desmoronara la costa sobre las amarras y los respectivos barcos. Justa recompensa al pensar … en el estomago ajeno.

La pregunta es náuticamente hablando: ¿Navegar o hacer quincho?. O lo que es lo mismo ¿Hacer sociales o deporte náutico? Todas las opciones son validas. Lo ideal es que cada cual haga lo que le gusta en el uso de su tiempo libre. Ese tiempo que es el que lo ha llevado a acercarse a la navegación y por el que han llegado al club o marina.

Mientras tratas de ubicarte en que grupo estás te voy a molestar… ¿ Por favor, podrías pasarme la sal?


Elemental Watson

payvinculA la hora de levar el ancla conviene tener en cuenta algunos detalles. El principal, tal vez, es en ese moomento saber adonde lo estamos haciendo. Que tipo de fondo tenemos bajo nuestra nave. Ello no solamente nos dirá que tipo de ancla debemos usar si no que podremos hallar de dificultades o ventajas a la hora de partir.

Hay lugares que son archiconocidos por fondo duro o pedregoso. Otros como mal tenedero y por su fondo cenagoso. En otros tendremos una gran cantidad de palos en el fondo fruto de árboles caídos o arrastrados por la corriente o en algunos casos producido este fenómeno por el tipo de vegetación de las orilllas y como la misma cae repetidamente sobre el rio hundiéndose. Este último caso es tan frecuente en algunos lugares de nuestro delta frecuentados por navegantes que algunos ante bajantes extraordinarias y solamente con un par de bicheros se dedican a recuperar anclas y cabos abandonados en su momento por otros desconocidos navegantes.

El arte de levar el ancla a mano no difiere mucho de hacerlo con un cabrestante. Esto como técnica, pues como esfuerzo, la diferencia si es mucha. El principal acierto es el entendimiento entre capitán/timonel y tripulante de proa. Las indicaciones del proel han de ser su principal elemento para no hacer fuerza y levar el ancla fácilmente. La técnica consiste en acercar el barco no a fuerza de brazos (pues si así procedemos ha de ocurrir que cuando tengamos el ancla a la pendura estaremos agotados para levarla) si no en que indiquemos al capitán en que direccion se encuentra el ancla de manera estimada y tomando como direccion el cabo que se hunde en el agua. Brazo extendido y señalando hacia delante y el rumbo deseado o brazo levantado en la señal de alto han de permitir al capitán o timonel dirigir la embarcación hacia el lugar correcto. Al utilizar el cabrestante ocurre lo mismo: la técnica adecuada es acercar el barco al ancla con el motor, pues la larga vida de los malacates reside en no arrastrar el barco con este amigable artefacto y si en utilizarlo para subir el ancla. Una vez que hemos llegado al ancla y se encuentra justo debajo de nuestra proa utilicemos el sistema que utilicemos (manual o mecánico ) procederemos a “descabezarla”. Porque si bien un buen fondeo se basa en que el ancla haga buena cabeza la buena leva es llegado este punto “romper” la cabeza que se ha hecho.

En este sentido lo ideal es tomar el cabo o cadena a una cornamusa o bita e indicar al timonel hacia donde debe forzar la marcha. El barco se hundirá levemente al descabezar y ahí podremos cobrar tranquilamente el ancla.

Esto de tranquilamente es un eufemismo teórico pues lo que muchas veces se ve es que una perfecta y adecuada maniobra tropieza con la existencia de un ancla a la pendura que sobredimensionada supera ampliamente la media de fuerza “normal” y así se ven ingentes esfuerzos por regresarla a cubierta. Mucho más si se ha sobredimensionado la cadena con lo cual el trabajo de subir el ancla liberada mas que trabajo es una pena aplicada al enviado o enviada a proa y al efecto.


GANAR LAS REGATAS

100millas6GANAR LAS REGATAS: MODULO

Con finalidad Solidaria
Con vacantes limitadas
Con Preinscripción Previa

Un modulo –dentro de El Arte de Navegar cuyo director docente es Carlos Saguier Fonrouge- destinado a navegantes de la vela. Dictado por cuatro destacados navegantes y técnicos de la náutica nacional e internacional. Nestor Volker, Juan Carlos Soneyra, Alberto Enguix y Gustavo Maure en un módulo espectacular para navegación de regatas. Destinado a quienes desean ser ganadores al momento de regatear, a quienes les gusta el sabor del triunfo unido al deporte de la vela. El beneficio de este modulo es destinado al plan de ayuda a Colegios, Comunidades y Hospitales del delta conforme el plan de trabajo de Acción Solidaria Delta.

100millas7GANAR LAS REGATAS

con Nestor Volker, Juan Carlos Soneira, Alberto Enguix, Gustavo Maure
Miércoles 14, 21, 28 de Setiembre y 5 de octubre de 2011 de 20 a 22 horas
Centro Asturiano de Vicente López
Avda del Libertador 1081 – Vicente López
(con Estacionamiento en Avda Libertador 981)
Alguna regata ha sido ganada por la suerte. Todas las demás por la habilidad, conocimiento y actitud. Este Modulo acentúa el desarrollo de los conocimientos y actitudes y por ende las habilidades con la finalidad de ganar regatas. Un Módulo en cuatro reuniones sin antecedentes en nuestra historia de la navegación de regatas.
Sin dudar la meteorología bien sabida es vital a la hora de correr. Por ello se tratará Micro meteorología (que ocurre en y como nos influyen los próximos cincuenta metros conociendo las cruciales situaciones y como manejarse con ellas) . Ello sólo no alcanza: necesitamos conocer las reglas de regata sabiendo utilizarlas y aplicarlas con los fines del “provecho propio”. En la largada, en las piernas, en las viradas y en las arribadas. En esos mismos frentes de competición nos quedan por conocer lo evidente y los secretos de cómo hacer correr el barco, en que jugarnos y ganar y así obtener lo mejor de la embarcación. Además, el Deporte representa muchas de las cosas que nos pasan en la vida; amor, odio, revancha, dedicación, preparación, disciplina, estrategia y mucho más. A veces el peor rival no es el que está afuera, sino el que tenemos adentro. Normalmente los exitosos primero han vencido adentro suyo. Así necesitamos preparar y mantener la fortaleza mental de los campeones. Con estos cuatro pilares, estos cuatro especialista construyen la plataforma absoluta de este Modulo único y sin antecedentes destinado a navegantes de la vela de competición y de crucero.
Cuatro destacados navegantes de la vela, exitosos en sus actividades, profesionales en el medio náutico-deportivo y comunicadores exitosos son los dictantes de este excepcional